domingo, 11 de junio de 2017

Momentos.

Nos citamos a besarnos, después de la hora de las brujas nos vimos. Dimos un par de vueltas y nos estacionamos. Hablamos y nos  reímos incómodamente, sabiendo que en cualquier momento teníamos -sí, teníamos- que besarnos. Esa situación en que los dos sabemos qué es lo que va a pasar, pero no cuándo, ni cómo.
Ya está, pasó. El beso es mejor de lo que esperé, pero durante el beso es cuando me doy cuenta que más incomodo que esperar el beso es el después. Qué decir, qué hacer. Pero pasa, ese momento también pasa y suele ser mejor que lo que pensamos.
El beso, las risas, las caricias, todo es eterno, pero el momento de irse, es aún peor. Que me voy, que si, que no, un ratito más, otro beso. Chau, chau, chau.



martes, 21 de marzo de 2017

Friday bitch

Mucho SKIN, mucho SKAM, me comí el viaje. Me creí que podría hacer de adolescente, pero no me la banco. No me banco la idea de batirla y acordarme, pero tampoco me banco la idea de tomar hasta olvidarme o desmayarme. Gritar y no decir nada. Bailar hasta morirnos muertas.
No me la banco, me encanta pero no me la banco, lo hago cada viernes pero no me la banco.
La mala costumbre de dejarme las llaves, el celular y la dignidad en casa ajena.
Levantarme pero nunca despertarme, almorzar pero no comer. Recordar, recordar, recordar.
Sábado. Salir y no tomar, bailar, reír pero no disfrutar. Que sea viernes, que se ponga nasty, total el sábado prometo no hacerlo, de nuevo.