jueves, 12 de noviembre de 2015

Donde se come, a veces se chapa.

Lo supusimos cuando nos conocimos. Lo intuíamos mientras trabajábamos. Los favores, las sonrisas, las bromas y las confidencias confundían un poco la situación, pero los dos, y todo el resto sabían que está relación iba a terminar a los besos.
Un asado vegetariano de sábado fue el encuentro, una botella de campari el impulso, y una amiga que me dijo "Anda, yo te guardo el secreto" fueron los ingredientes para que el Lunes nos miremos con cara de qué buenos besos.
Definitivamente fueron calientes, apasionantes, e inolvidables. No sé si fue el campari, las verduras, o el humo verde, sólo sabemos que cada vez que nos miramos en el trabajo de eso nos acordamos, vividamente.
Los mensajes con la intención de repetir la situación fluyen de lunes a viernes, pero nada en concreto.













"Vamos viendo" fue la frase que cerró el trato.



lunes, 24 de agosto de 2015

Lejos de Rosario.

En ocasiones odio ser tan minitah, en ocasiones, cuando las cosas me salen relativamente bien, me gusta ser tan minitah.
Dijo todo lo que tenía que decir. Apreció el perfume, apreció la suavidad de la piel, dijo "es como una modelo" y suspiró. Le importó poco y nada la gente, el humo, la altura, el frío, la hora. Nos importó nada en realidad. 
Después de un año nos volvimos a ver, quién diría. Ella, mi amiga, la celestina diría, dijo. 
Nada, eso, un par de palabras para no olvidar ese lindo momento.
Los besos fueron perfectos, ricos, intensos, desinhibidos de alcohol, como si nuestras bocas recordaran que ya se conocían. Nada más que agregar, nada más que decir, el resto va a quedar en nosotros y en esa ciudad a kilometros de distancia.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Cerrando el punto.

Ni un sábado más, ni un sábado menos. VV el lugar protagonista de mis últimas hazañas, hasta de un hiteriqueo políticamente incorrecto. En fin, en principio.
Desde mi último cumpleaños note que mi perfume le gustó y que quería un poco más. Sin apuros, sin demostrar mucho más, se acercó y me invitó a fumar. Últimamente me siento inmersa en una canción de Babasónicos -la que quieras me calza-, en está ocasión fue "Risa". Incluso me regaló una flor, nada mal.
Llegamos, me besó, mmmnnnneeee, esa fue mi sensación, fui por impulso, fui de onda y no me alcanzó. Adentro cada una en la suya.
Chau, se terminó la noche, nada más para bailar ni para fumar. Mi Opuesto charlaba y no cerraba el punto, le tuve que enseñar. Después de eso, nada más.
Besito, adiós. 

miércoles, 13 de mayo de 2015

Beso Vegano

No se por donde empezar. Por el principio, si.
Hace dos semanas, cuando lo vi, lo señale y dije ese. De repente si, de repente no, de repente nada. Viaje, Inglaterra, vuelta. La excusa previa, el Candy Crush
La noche, esa noche, yo sabía que no iba a ser perfecta, de hecho fue mejor de lo que prometía. Me faltaba mi pierna, mi armadora, mi jugadora principal, a falta de eso una suplente con los cojones suficientes como para poner el apoyo -de voley, hoy no hablo-
"¿Vamos a desayunar?" La misma frase, con menos participantes. Él, yo, y un lugar nefasto lleno de gente con el bajón más grande del mundo. Chau, vayamos allá, las oreos también son veganas. 
Charlas, risas, muchas risas, anécdotas, hermanos, amigos, miles de historias, solo dos personas. Al auto, al beso inesperado que esperaba, al barrio, a la casa, a la puerta, a la cama.
No pasó nada, pasó todo. "Yo soy diferente", dijo, en ese momento había que creerle, ahora hay que dudar.
Los días pasaron, los besos se desvanecieron y a las palabras se las lleva el viento. 
Recordar, nada más.



martes, 17 de febrero de 2015

Flipando besos.

Estoy teniendo un pequeño problema con los besos: me quedo en ellos. Los últimos besos que recibí fueron muy buenos, pero no quise más que eso. Sólo uno fue la antesala a algo más, a problemas. En fin, la cosa es que ninguno me inspiró a querer más, en realidad ellos fueron los que no me "emocionaron" o hablando mal y pronto, no me calentaron.
Resumiendo, hasta el beso todo bien, después no. Volví a tener quince años. Volví a hacer la histérica que calienta la pava y no se toma los mates, pero la realidad es que no tengo ganas de tomar esos mates, mucho menos si me corren y me apuran con frases como: "siempre me pateas para adelante", "siempre tenes algo" y bla bla bla. 
Para mi es que no llegó, no encontré a ESE. Ese que me guste, que me vuelva loca. Tranquilidad, todo llega. No es momento quizás, tengo muchas cosas en la cabeza como para ponerme a "buscar".

Cuando sea el momento llegará.

lunes, 26 de enero de 2015

Todo llega.

Se hizo esperar, se hizo desear, me pateaste para adelante, me pospusiste, hasta que finalmente te animaste. Fue muy lindo, increíble. Por momentos a los dos nos pareció imposible, pero pasó.
Los mejores alfajores fueron la excusa perfecta para ir, el paro de taxi fue la excusa para no volver. Charlamos mucho, nos reímos el triple, hasta que él quebró y no aguantó más, me beso, mucho, fuerte. Fue un beso eterno, ninguno quería parar porque después íbamos a tener que hablar. Fue muy natural, fue extraño, fue increíble.
Dormimos poco, nos besamos mucho, muchísimo, nos reímos mucho también.
Los mensajes al otro día fueron pocos, acotados, lo justo y necesario.
Es todo raro, es todo muy copado. No quiero predecir, suponer, conjeturar, solo quiero hacer lo que sienta cuando lo sienta.