sábado, 7 de abril de 2012

Primera y última.

Indignada, así terminé mi noche, anoche. Todo empezó normal -dentro de mis parametros de normalidad-, maquillaje, cola, entrada, cerveza. Una espera larga, acompañada de dos nuevas bandas, con la emoción de poder verlos por primera vez. Sin darnos cuentas, entre charlas y cervezas llegó la hora. SHAILA en el escenario. Fotos, gritos y cantos. Excelentes temas, buena predisposición de la gente, de los músicos, hasta de los chicos de seguridad.Todo terminó, muy lindo. Fotos, queriamos fotos con ellos. Entre teje y maneje entramos a saludarlos y ahí, todo lo lindo que tenía la banda se desvaneció.
Primero, debo decirte, querida señorita que viene con la banda, que no es un orgullo y la verdad es muy patético que durante 11 años hayas estado detras de ellos, porque no sos nadie para el público y el hecho de que al entrar al camarín vos digas "Y yo voy a ser la boluda que saque la foto, hace 11 años que lo hago, estoy acostumbrada" me hace pensar que no tenes vida, lo nada que sos se lo debes a ellos, en serio, no te parece que sos MUY TRISTE? En fin, no fui por vos, ni nunca nadie lo va a hacer.
Ahora, que vos, flaquito merquero, te hagas el ofendido, y después te arrepientas de tú actitud, eso ya lo vi, si, en el recital lo vi. ¿Quién te crees que sos? Viniste a Rosario millones de veces y tocas en lugares cada vez más chicos, si eso te enoja y molesta, lo siento, solo me queda decirte NO VENGAS MÁS.

Siempre me dijeron que algún día me iba a desilucionar con algún músico abajo del escenario, y hasta ahora nunca me había pasado. No pensé que el gil de una banda berreta lo iba a hacer.

Ahora ya sé porque algunas bandas llegan lejos y otras no.