miércoles, 6 de octubre de 2010

Abrázame así, abrázame fuerte.

Pintaba ser una gran noche, pero no tan grande. Como siempre: llave, plata, celular, y ENTRADA. Mensaje a María: Estate lista que ya salí para allá. Respuesta: Come with me baby.
Y así partimos a ver a Don Walas y su pandilla. Cerca, estabamos muy cerca. Cántame gordito, cántame. Afónica! No me importa! "Chicas, esa que está ahí es la manager, pídanle que las deje entrar" Naaaaaaaaaaaa. Sí! Fotos, autógrafos y elogios. "soy el presidente del jurado y les doy un 20. Ustedes deben romper muchos corazones." Morimos instantáneamente.
Entre sonrías y emoción salimos en busca de nuestros amigos, ella con los suyos, yo con los míos. "Fue una noche increíble! Que se repita" "Quédate tranquila, se va a repetir".
Ahora sí! A bailar. Con las chicuelas derecho a Loft. Así, sin vueltas, del rock al cachengue, de lo grasa a lo careta, sin culpa alguna. Entre contactos, conocidos y amigos entramos. La ubicación de siempre. Al fondo a la derecha, cerca de la barra. Entre cumbia, reggaeton y agite llego tu mensaje: "Dónde vas a estar meneando?" Respuesta inmediata: "En loft, meta champaña".
"Estoy en la parte del medio, veni."  Fue el mensaje que me arranco del lado de mis amigos.
Ahora un clichè para terminar el texto: Entre besos y abrazos terminó la noche.
"Me gustas y te gusto. Admitamoslo, es así" Con esa frase y una sonrisa en mi cara me fui a dormir.